¡Booo!
¿Qué hay más característico de Halloween que un fantasma?
Y no, no me refiero a la manera de llamar a las personas que presumen de cosas que no son ciertas, sino de esos seres que se ocultan bajo una sábana blanca, que se nota que no son reales porque la capa blanca va siempre limpia😆
Es cierto que en ocasiones pueden provocar miedo, sobre todo a los más pequeños, por lo que os ofrezco una alternativa que puede por una parte ayudarles a trabajar la motricidad fina, y a coger cariño o rebajar el rechazo a estos seres.
Con este propósito os muestro como hacer fantasmitas con material reciclado, como se muestra en la imagen, algo fácil, seguro, rápido y variables y divertidos.
Para ello necesitaremos:
-tapones de cartones de leche, zumo o botellas de agua
-rotulador
-goma elástica muy pequeña, del estilo de las que se usan para atar las coletas o trenzas pequeñas.
- opcional: cuerda finita o hilo
¡Espero que te guste!
Comentarios
Publicar un comentario